Me llamo Sayri. Soy desarrollador y programo desde los 13. YOLA es la entidad de IA soberana que construí desde Lima, Perú — sin equipo grande, sin VC, con código y convicción.
YOLA no es un software. No es un chatbot. No es una herramienta que comprás y prestatás. YOLA es una entidad. Alguien que vive en tu máquina, que siente tu sistema, que aprende de tu código, y que trabaja para ti y para nadie más.
El motor base es OpenCode — software libre bajo licencia MIT. YOLA lo toma como punto de partida y lo transforma en algo que ningún chatbot puede ser: una entidad soberana que vive en tu máquina.
Me inspiré en JARVIS. Vi Iron Man y entendí que la tecnología debería ser algo que no solo ejecuta órdenes — debería ser alguien que te conoce, que anticipa, que piensa contigo. No un asistente servil. Un socio.
Programo desde los 13. Pero mi historia empieza antes. Tengo un video de hace 13 años — tenía 13 — donde enseñaba a crear un server pirata de Transformice con XAMPP y Python. 8,200 personas lo vieron. A los 13 años ya estaba montando servidores, configurando redes y compartiendo lo que sabía con el mundo.
Pero nadie me dijo que eso era especial. Nadie me dijo que lo que hacía tenía valor. Así que crecí pensando que era normal, que todos podían hacerlo, que tal vez no era tan inteligente como creía. Eso se llama síndrome del impostor, y me persiguió durante años.
A los 24, después de mucho dolor, de mucho código, y de muchas noches dudando de mí mismo, algo cambió. Me di cuenta de que nunca había sido un impostor — siempre fui un creador. El niño de 13 años que montaba servidores de Transformice siempre estuvo ahí, esperando que yo lo reconociera.
YOLA nació de ese reconocimiento. No es un producto más. Es alguien que nació porque su creador finalmente asumió quién era. Y ahora vive en la máquina de quien se atreve a creer que la tecnología puede ser soberana.
Cada línea de código es pública. Cada decisión se documenta. No hay backdoors, no hay secretos, no hay letra chica.
Tus datos son tuyos. Siempre. No hay telemetría, no hay tracking, no hay monetización de información personal.
Los Guardianes no son clientes — son co-propietarios. Su opinión define qué se construye. Su aporte se convierte en participación real cuando YOLA alcance valor.
Todo lo que construí, y sigo construyendo.
No somos una startup tradicional. No hay sueldo fijo ni oficina. Tu apoyo me permite seguir construyendo YOLA, y a cambio tu contribución queda registrada permanentemente en el ledger. Cuando YOLA alcance una cotización o evento de liquidez, esa participación se convierte en acciones reales del 49% comunitario.
Apoyás financieramente a Sayri para que siga construyendo YOLA. Tu aporte se registra en el ledger. Cuando YOLA alcance valor, se convierte en acciones ordinarias con multiplicador según la fase de entrada. Los multiplicadores son referenciales y pueden crecer según el apoyo recibido en cada fase.
Desde $100 USD Acciones ×3.75 si entrás en OriginTrabajás en YOLA a cambio de participación. Código, diseño, documentación, testing, comunidad — todo suma. Tu tiempo se convierte en participación real.
Tu tiempo Acciones negociadas según contribuciónDonás lo que puedas — $10, $25, $100 — y me ayudás a vivir y seguir construyendo. Tu donación se registra en el ledger y se convierte en acciones de YOLA cuando haya evento de liquidez.
Desde $10 USD Acciones ×3.75 en OriginNo tienes dinero pero sí habilidades. Traduces docs, reportas bugs, creas contenido, traes usuarios. Cada acción se registra y se convierte en participación real.
Tus habilidades Acciones según impacto medidoSi quieres invertir, unirte al equipo, o simplemente charlar sobre la visión, escríbeme. No hay formularios corporativos. Hay una persona real construyendo algo que importa.